Gastronomía de Valle de Bravo

Entre los alimentos que se consumen a diario en el municipio se encuentran: café con leche, pan, sopas, diversos guisados, frijoles, tortillas, chile; el menú puede combinarse con carne, huevos y pastas.

Además de estos platillos se encuentra el tradicional mole de guajolote, la cabeza de cerdo y res en vapor, la trucha, la lobina, la barbacoa y consomé de borrego y las carnitas de cerdo.

La cocina internacional y la esmerada elaboración de platillos de cierta complicación, hacen que algunos restaurantes de Valle de Bravo y Avándaro sean lugares de verdadero interés gastronómico.

Las bebidas más comunes y populares desde hace varias décadas han sido el pulque natural, la “sambumbia” zende y los licores de frutas de la región como el membrillo, zarzamora, guayaba, anís y el amargo.

También se preparan aguas frescas de diferentes sabores contenidas en grandes ollas; los ates y las nieves de frutas del lugar son también muy elogiadas.

Y que decir de su tradicional cecina vallesana de res natural (sal y aceite)y enchilada de cerdo acompañada de frijoles refritos, con queso y crema de ancho, o su pan de torta, los tamales de frijol, capulin o de charal, haaayyy las campechanas, las fresas, y los tacos del callejón.